El envejecimiento se caracteriza por múltiples procesos en la piel:

  • Aparición de manchas
  • Aparición de líneas de expresión y arrugas
  • Cambios en la textura como resequedad y adelgazamiento de la piel
  • Pérdida de volumen y cambios secundarios a la gravedad con aparición de surcos profundos y flacidez

La radiación ultravioleta es el principal factor acelerador del envejecimiento y por eso la principal estrategia de prevención es la protección solar. Usar sombrero, sombrilla, caminar en la sombra, evitar la exposición solar en horas del medio día, evitar cámaras bronceadoras. Otros factores que pueden acelerar el envejecimiento son el trasnocho, el consumo de cigarrillo, el consumo de alimentos altos en azúcares, entre otros. Por esto un estilo de vida saludable es fundamental para el cuidado de la piel.

Para mejorar la apariencia y retardar el envejecimiento debemos actuar en cada uno de los procesos descritos para alcanzar un resultado armonioso y óptimo.

Para esto, la dermatología además de contar con productos tópicos para la rutina diaria de cuidado de la piel ofrece múltiples estrategias:

PROCEDIMIENTOS

  • Consulta Dermatológica
  • Microdermoabrasión para mejorar la textura de la piel
  • Peelings antienvejecimiento y anti manchas
  • Hidratación con ácido hialurónico
  • Aplicación de plasma rico en plaquetas
  • Uso de tecnología con microagujas para inducción de colágeno
  • Aplicación de Botox para disminuir líneas de expresión en entrecejo, frente, región periocular, mejorar la definición del área mandibular y cuello
  • Relleno de arrugas y surcos con ácido hialurónico en región de ojeras, región malar, surcos nasogenianos y líneas de marioneta
  • Tecnología laser o luz pulsada para tratamiento de manchas, telangiectasias y aumento de la producción de colágeno
  • Tecnología de hilos tensores
  • Fibroblastos autólogos